El lujo empieza cuando dejas de querer encajar… y empiezas a pertenecerte
La mayoría de mujeres no se pierden por falta de información.
Se pierden por exceso de reglas.
Demasiadas instrucciones, demasiadas comparaciones,
demasiadas voces opinando sobre quién deberías ser.
Tu infancia ya te dijo cómo comportarte.
La sociedad ya te dijo lo que es “aceptable”.
La familia ya te dijo lo que es “correcto”.
Los hombres ya te dijeron lo que “es femenino”.
¿y tú?
¿cuándo te dijiste a ti misma lo que tú quieres?
El lujo comienza exactamente ahí.
No cuando encajas.
Sino cuando rompes lo que no estaba hecho para ti.
El lujo empieza cuando te perteneces.
Cuando dejas de pedir permiso.
Cuando dejas de intentar gustar.
Cuando dejas de pedir validación externa.
Y empiezas a vivir desde dentro.
Porque hay una verdad que nadie nos dijo:
pertenecer no es ser aceptada por otros
pertenecer es aceptarte tú primero
Eso cambia tu energía.
Eso cambia tu forma de caminar.
Eso cambia tu capacidad de elegir.
Y desde ahí suceden cosas extraordinarias:
empiezas a crear desde tu deseo y no desde la necesidad
empiezas a decidir desde tu abundancia y no desde el miedo
empiezas a elegir desde tu verdad y no desde la aprobación
y entonces…
el lujo ya no está fuera, en objetos o en estatus.
el lujo está dentro.
El lujo es este movimiento íntimo de volver a ti.
Y de recordar que tú eres la única autoridad sobre tu vida.
Hoy, solo quiero recordártelo suavemente:
No te falta nada.
Solo te falta volver.



